jueves, 14 de noviembre de 2013

Estás dormida

Estás dormida deambulando en este mal sueño del que no puedes despertar.
Tu sufrimiento en mutis avivó los oídos de mi conciencia.
Yo te ofrezco dosis de placebo temporal,
las tomas por cortesía pero no cesa el dolor, tu  dolor, su dolor...

Indigesta de vida mira al espejo y avienta el vestido blanco en el sillón.
La arena sigue cayendo, lo inevitable se hace palpable, fortuito.

Una mente viva, un corazón caliente
en nuestras almas estarán presente.
Se levanta el alma, reposa el cuerpo,
la agonía descansa para liberarla.

Estas aquí y estás allá,
la llama de la vela es la condición,
el hilo de humo muestra compasión
blanco total y termina la función.





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