Te encuentro en el fondo del vaso de tu sombra
aquel que me tomé cuando no estabas,
aquel que derramé cuando te esperaba.
Fúmate la conciencia de mi sentir,
acércate a mí y dime que sí.
Mi corazón se acelera y mis pupilas se dilatan,
el olor de tu cariño me ha llamado,
la mirada del deseo me ha encontrado.
Tanto tiempo ha pasado,
que el destino ha callado,
lo espontáneo de la vida,
de besarte y de pensarte,
de correr y retratarte,
de morderte y de jalarte,
de agarrar y saborearte
en el vino de ayer…
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