Quisiera escupirte la sangre de mi alma
que la sientas caliente en tu cara
que el calor derrita la mentira de tu calma
que te olvide en cada mañana.
Partir del fin y llegar al límite
rasurar mi cabeza y tu con ella
drogarme hasta perder la conciencia
despertar solo en mi cama…
No es que ya no te piense
es que pienso que ya no te quiero
salud mental y enfermedad física
con un dedal me protejo de ti.
Un par de años han pasado
navegando solitario y a la deriva
perdiendo la fe en el mañana
recordándote en el ayer.
En momentos oníricos apareces
siempre como una espina en la llaga
con tu dulce sonrisa me llamas
con tu agrio beso me callas…
Corazón tatuado de dolor
pensamiento olvidado sin razón
tu espalda grita en silencio
mi boca calla en este verso…

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