jueves, 25 de noviembre de 2010

Perdido

Laberintos de trueno con puertas de miedo
Cuchillo de palo enterrado en el pecho
Sangrando invisible ante tu mirada
Me acuesto y no sirve pues sigo en mi almohada.

En jaula de oro se derrite mi alma
Cuánto te añoro!, si te sueño te escapas…
Las yemas de plástico tecleando lo oscuro
Las gafas de hielo leyéndote ausente.

Camino en el bosque y escucho el crujir
Truenan las hojas de voluntad
Son tus pasos y no sé si huir
Te espero conmigo si el mundo se cae.


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